Este encuentro se ha convertido ya en una tradición muy especial dentro de Escuela Hostelería Salamanca: una jornada en la que la formación culinaria se une a los valores de la solidaridad, la convivencia y el compromiso social.
Proyecto Hombre desarrolla una labor fundamental en el acompañamiento y rehabilitación de personas con problemas de adicciones, promoviendo su integración y ofreciendo apoyo a las familias. Para nuestro alumnado, colaborar con ellos supone una oportunidad única de aprender que cocinar también es cuidar, y que la gastronomía puede ser un puente hacia la inclusión y la esperanza.
El menú, diseñado y elaborado íntegramente por los estudiantes bajo la supervisión del profesorado, combinó tradición y creatividad, demostrando que la cocina es también una herramienta de transformación social.
Gracias a todos los que formáis parte de este proyecto y hacéis posible que cada Navidad se convierta en un momento de encuentro, aprendizaje y solidaridad.



